Comentario sobre la gestión del patrimonio musical en Valencia y Murcia

ilustracion-portada-peque En esta entrada de hoy, comentaremos las últimas publicaciones relacionadas con el estudio del patrimonio musical dentro del ámbito geográfico que hemos delimitado en nuestro blog. Para ello, analizaremos el artículo publicado por el subdirector de la música de CulturArts, Jorge García (2014) durante las jornadas organizadas por el Centro de Documentación de Música y Danza (CDMyD), para terminar realizaremos un inciso sobre la situación en Murcia.

Algunas definiciones e iniciativas previas

En relación con la problemática que abordamos, cabe formularse la siguiente cuestión: ¿Qué entendemos por Patrimonio musical español?, según la musicóloga María Gembero (2005, 142): “es el conjunto de bienes y manifestaciones musicales materiales e inmateriales producido por la sociedad hispánica a través de su historia que contribuye a identificar y diferenciar su cultura y debe ser protegido, conservado y difundido.” Esta autora, hace diez años, ya denunciaba la falta de definición conceptual y legal sobre la materia. En las conclusiones de su artículo proponía una serie de medidas que no son nada descabelladas, aquí apuntamos algunas de sus propuestas:

  1. La redacción de una Ley del Patrimonio Musical que permita el desarrollo específico de la Ley de Patrimonio Histórico Español 16/1985.

    Imagen del tratado El maestro de Luis de Milán.  Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

    Imagen del tratado “El maestro” (1536) de Luis de Milán.
    Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

  2. Fundación de un Instituto del Patrimonio Musical Español a semejanza a otros países del entorno europeo.
  3. Creación de un cuerpo específico de archiveros y documentalistas especializados en música, capaces de procesar, tratar y difundir el contenido de los fondos musicales hispanos.
  4. Creación de plazas específicas de archiveros, documentalistas y museólogos musicales debidamente formados para operar en instituciones públicas y privadas (eclesiásticas, fundaciones, etc.).
  5. Elaboración de una base de datos donde queden reflejados todos los proyectos e iniciativas a diferentes niveles (estatal, autonómico y local) en relación con el patrimonio musical, con el objeto de evitar duplicidades entre administraciones.
  6. Fomento de convenios de colaboración para el estudio documental de los fondos de gran interés musical que permanecen sin inventariar o son poco accesibles, caso de los archivos eclesiásticos, archivos de televisiones y radios, archivos personales, de la nobleza, etc. [Con respecto a este punto, Jesús Montilla publicó un sustancioso artículo para el diario El País en 2002: Los tesoros escondidos del patrimonio musical, que por supuesto recomiendo su lectura].

Dadas las dimensiones de este blog, no hemos realizado un estudio pormenorizado de cada una de sus propuestas y cuales de estas medidas se han llevado a cabo. No obstante, es bastante probable que todo siga igual que hace 10 años atrás, máxime cuando la actual crisis económica impide la inversión en cultura. Tal y como advierte Jorge García (2014, 176), la apuesta por el patrimonio musical en la Comunidad Valenciana no es nada halagadora: “las iniciativas públicas o privadas no siempre han priorizado la explotación, conservación y difusión de esa identidad”. Aporta además datos concretos: “no hay cátedra de Musicología en ninguna de las universidades de la CV. La Biblioteca Valenciana no tiene

Palau de les Arts Reina Sofía (Valencia).  Fuente: Wikipedia

Palau de les Arts Reina Sofía (Valencia).
Fuente: Wikipedia

sección de música ni de audiovisuales. No hay ningún museo público dedicado a la música”. A la falta de iniciativas privadas hay que añadir que los capitales públicos han dirigido sus activos hacia las artes plásticas y sobretodo a la construcción de grandes contenedores culturales como por ejemplo, el Palau de les Arts.

Otro de los puntos calientes afecta a la falta de reglamentación en las enseñanzas artísticas en la Comunidad Valenciana. A pesar del acervo musical tan arraigado en estas tierras, todavía subsisten muchas de las deficiencias del sistema educativo. Los estudios musicales a día de hoy continúan en un régimen de exclusión y marginalidad dentro del marco Europeo de Educación Superior. Tal y como denuncia J. M. Vives en su artículo: “los alumnos están sometidos a la disciplina de los créditos europeos (ECTS) y pagan tasas similares a las universitarias, pero estudian en centros no universitarios, con profesorado no universitario, y en consonancia, obtienen un título que no es grado, pero que se supone equiparado al de grado”. Caso aparte, es la creación del Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas de la Comunidad Valenciana (ISEACV), una entidad administrativa altamente politizada que regula las enseñanzas de Música, Danza y Arte dramático, y que está lejos de ser una institución democrática, plebiscitaria y a favor de la universalidad de la música.

El proyecto CulturArts

biblioteca

Biblioteca de Música, Teatro y Danza de CulturArts en Valencia

Con respecto a la gestión del patrimonio musical valenciano, el único de los centros de documentación clasificado como tal, lo constituye la Subdirección de música de CulturArts.

El antecedente inmediato del proyecto CulturArts fue el IVM (Instituto Valenciano de la Música), organismo encargado de la conservación, investigación y difusión de la música valenciana. Fue creado en 1999 bajo el amparo de la Ley Valenciana de la Música (2/1998) y disponía de una biblioteca, hemeroteca, fonoteca y un archivo. De la fonoteca cabe destacar su colección sobre música popular y la música producida por las bandas de música.

El IVM acometió por ejemplo, la publicación de repertorios interesantes, como la edición de las obras de compositores de la talla de Vicente Martín y Soler (el digno rival de W. A. Mozart), José Melchor Gomis, Ruperto Chapí y José Serrano.

Esta institución tuvo un periodo de actuación relativamente corto, desde el año 2000, hasta el 2012, cuando una reforma producida en el ámbito autonómico motivó su supresión y el cambio en su modelo de gestión, pasando a formar parte de CulturArts, proyecto cultural formado por varias áreas: cine, teatro, música y restauración (García, 2014, p. 180).

La gestión del patrimonio musical en Murcia

Pese a no conocer cómo se han gestionado los proyectos de difusión del patrimonio musical murciano, sí que podemos conocer varias de sus instituciones, merced a la publicación web del “Mapa del patrimonio musical en España” realizada a expensas del Centro de Documentación de Música y Danza ubicado en Madrid (CDMyD). Son en torno a unas 5 instituciones relacionadas con la investigación musical en la Región de Murcia.

Mapa del CDMyD

Mapa del CDMyD

Las instituciones aquí representadas son las siguientes:

  • Archivo General de la Región de Murcia: posee una colección de partituras musicales procedentes del desaparecido Centro de Documentación Musical de la Región de Murcia, formado por obras de compositores murcianos del siglo XX, tales como: Ginés Abellán Alcaráz, Antonio López Villanueva y Manuel Massotti Littel.
  • Archivo Catedralicio de Murcia: alberga una de las colecciones musicales más interesantes del sureste español, ya que los antecedentes del archivo se remontan a la fundación de la catedral. La investigadora y musicóloga Consuelo Prats Redondo, le dedicó una tesis de doctorado (enlace) a esta institución hace unos 6 años.

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  • Archivo Municipal de Murcia: conserva fondos procedentes de donaciones personales, por ejemplo: de los compositores Pedro Muñoz Pedrera y José Serrano.
  • Biblioteca y Archivo de Autores Murcianos del Conservatorio Superior de Música de Murcia Manuel Massotti Littel: recoge manuscritos, obras musicales impresas, documentos y estudios sobre compositores murcianos.
  • Museo de la Música Étnica de Barranda – Caravaca de la Cruz (enlace): comprende una colección de más de 3000 instrumentos musicales desde el s. III a.C hasta el s. XX procedentes de 145 países (enlace). Esta colección es el fruto del trabajo del etnomusicólogo uruguayo afincado en España, Carlos Blanco Fadol quien a lo largo de sus investigaciones logró documentar, estudiar y recopilar instrumentos musicales de todo el mundo. Aquí os adjunto un vídeo publicitario de la institución:

Bibliografía:

  • ÁLVAREZ CAÑIBANO, Antonio y GONZÁLEZ RIBOT, Mª José. Los centros de documentación musical en España: difusión del patrimonio y proyectos internacionales. En: GÓMEZ GONZÁLEZ, Pedro José [et al.]. El archivo de los sonidos: la gestión de los fondos musicales. Salamanca: Asociación de Archiveros de Castilla y León, 2008, p. 459-478.
  • GARCÍA, Jorge. La gestión del patrimonio musical desde la Generalitat Valenciana. En: La Gestión del Patrimonio Musical. Situación actual y perspectivas de futuro: Actas del simposio [en línea]. Madrid: 2014 [Consulta: 23-04-2015]. Disponible en: musicadanza.es/pdf/ACTAS.pdf
  • GEMBERO USTÁRROZ, María. El patrimonio musical español y su gestión. Revista de musicología (Actas del VI Congreso de la Sociedad Española de Musicología) [en línea]. 2005, vol. 28, nº 1, p. 135-181. [Consulta: 23-04-2015]. Disponible en: digital.csic.es/handle/10261/19568
  • VIVES RAMIRO, José María. El Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas de la Comunidad Valenciana y los Conservatorios Superiores de Música : reflexiones sobre esta experiencia. Música de Andalucía en la Red [en línea]. [2014?], nº extraordinario [Consulta: 23-04-2015]. Disponible en: mar.ugr.es
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