Formas musicales – El motete renacentista (III)

Motete de Francisco Guerrero a cinco voces (1589). Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

In conspectu angelorum. Motete de Francisco Guerrero (1589) a cinco voces. Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

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Uno de los teóricos que expresó el cambio estilístico entre la corriente medieval y las nuevas corrientes humanistas fue Johannes Tinctoris, en su novena obra Liber de arte contrapuncti (1474), afirma que “solo las composiciones de los últimos cuarenta años merecen ser escuchadas”. Se debe también a otros autores su influencia y desarrollo en el cambio hacia la música renacentista:

  • Johannes Ciconia (1373-1411): da mayor importancia a las voces superiores e introduce los metales para el sostenimiento de los coros, también sustituye a los tiples adultos por las voces blancas.
  • John Dunstable (1380-1453): unifica todos los textos y reduce el registro instrumental con la intención de que puedan ser interpretadas por los cantantes.
  • Guillaume Dufay (1400-1474): incorpora nuevas técnicas a los motetes como por ejemplo el canon y el fabordón.

Durante los siglos XV y XVI, el motete abandonará el modelo popular medieval y retomará sus orígenes sagrados.

Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

Este hecho se puede observar por ejemplo, en el cambio de su denominación por canción sacra o eclesiástica, a juzgar por los títulos de las ediciones impresas de estas composiciones: Sacrae cantiones, vulgo moteta nuncupata. 

Otro de los cambios que se observan a partir de la llegada del renacimiento es la selección de los textos procedentes de fuentes litúrgicas como: los antifonarios, breviarios o también de las propias escrituras sagradas. No obstante, no todos los textos de este tipo de composiciones provienen obligatoriamente de fuentes litúrgicas.

A la hora de clasificar estos repertorios, el profesor Allan W. Atlas propone la siguiente taxonomía:

  •  Motete cantus firmus: el heredero directo del motete isorrítmico que explicamos ya con anterioridad. Este tipo de composición estaba planeado para grandes celebraciones de pompa como bodas de reyes, inauguraciones de catedrales, etc.
  • Motete en estilo cantilena: composición de estilo libre que puede contener tenor litúrgico o no y se utiliza el mismo texto para todas las voces. Estos son los motetes que conocemos en su sentido actual, y normalmente se aplicaban con fines puramente religiosos en el ámbito de la eucaristía.
  • Motete tipo chanson (típico del siglo XV): es una composición a tres voces en la cual la voz superior es la más importante, las otras voces  se usan como acompañamiento instrumental. Este tipo se interpreta en grandes ceremonias como en los ambientes de la liturgia.

Un ejemplo de motete cantus firmus, lo encontramos en el Lamentatio Sanctae Matris Ecclesiae Constantinopolitanae (Lamento por la Santa Madre Iglesia de Constantinopla) escrito por el compositor franco flamenco Guillaume Dufay donde se conmemora la caída de Constantinopla a manos de los turcos otomanos en 1453. Esta pieza aunque de corte renacentista todavía contiene algunos vestigios medievales, como son la politextualidad y la utilización de un tenor gregoriano.

En el siglo XVI prevalece el motete en estilo cantilena de tipo imitativo normalmente compuesto a cuatro voces. Los motetes de esta época se caracterizan por:

  • El equilibrio melódico (todas las voces tendrán la misma importancia).
  • Texto mayoritariamente en latín.
  • La música se somete al texto litúrgico.
  • Cada frase literaria constituye un motivo musical propio e independiente.

El motete se convirtió en la pieza por excelencia junto a la misa durante estos dos siglos debido a su gran versatilidad, ya que permitía adaptarse a múltiples contextos: se podía utilizar libremente dentro del ceremonial de una catedral, podía sustituir partes enteras de una misa, también podían ser interpretados en procesiones o en las actividades lúdicas de las cortes nobiliarias.

Bibliografía:

  • ALCOVER ALCODORI, Francisco y LAFUENTE AVEDILLO, Rafael. La historia de la música occidental: desde la Antigua Grecia hasta el Renacimiento. Valencia: Rivera Mota, 2001.
  • ATLAS, Allan W. La música del Renacimiento. Madrid: Akal, 2002.
  • REESE, Gustave. La música en el Renacimiento, vol. 1. Madrid: Alianza , 2003.

 

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